curar la alergia al polenCurar la alergia al polen es una inquietud que lleva mucho tiempo entre nosotros. Y además, parece que tiende a acentuarse en los últimos años entre nosotros debido al gran crecimiento de las emisiones de polen cada año. Con el calentamiento global, las emisiones de este alergénico van acrecentándose, y en consecuencia los síntomas de las muchas personas que padecen alergia primaveral van aumentando a la par.

Es por ello que cada vez son más las personas que buscan remedios de diversa índole contra estos procesos alérgicos que tan molestos y contraproducentes resultan para la salud de cada uno. Es creciente el número de personas que quieren informarse sobre formas de prevenir y combatir la tortuosa sintomatología de las alergias. Aquí les proporcionaremos algunas claves sobre ello.

Formas de prevenir y curar las alergias primaverales

En primer lugar, es importante que conozcamos los síntomas que se padecen cuando se tiene alergia primaveral:

  • La irritación de la conjuntiva del ojo es uno de los síntomas más recurrentes y habituales de estas alergias, con la irritación, picores, e incluso enrojecimiento del ojo. Las mucosas oculares se ven atacadas por el polen y por la reacción del propio sistema inmunológico, que a fin de cuentas es el que desencadena la alergia propiamente dicha.
  • La irritación de las fosas nasales, por la misma reacción del sistema inmune ante el contacto del polen con las mucosas de la nariz, es otro de los síntomas habituales de estos procesos alérgicos. Ello puede transmitirse también a las mucosas de la faringe, y provocar faringitis y toses.
  • Astenia o debilidad general, incluso con cierta sensación febril. Otra de las razones fundamentales de la preocupación por curar la alergia al polen es esta debilidad corporal, que a muchas personas las lleva incluso a guardar cama.
  • Abundante secreción mucosa, caracterizada por ser líquida y acuosa.

Para prevenir estos procesos, se ofrecen por lo general diversas recomendaciones básicas:

  • Ventilar la casa tan sólo breves ratos al día, preferiblemente a primera hora de la mañana o al mediodía. El mantener cerradas las ventanas durante más tiempo impide que el aire contaminado penetre en mayor cantidad en nuestra casa.
  • No pasear, en lo posible, por parques y zonas verdes.
  • Acudir al médico de cabecera, para que nos recete algunas soluciones: antiinflamatorios, descongestivos, antihistamínicos…, todo ello en función de nuestra concreta sintomatología.
  • Llevar gafas de sol cuando nos hallemos en el exterior.
  • En casos particularmente persistentes, se recomienda llevar en la calle mascarilla con filtro, para así evitar la influencia perniciosa del polen.

Otra vía a la que podemos acudir son los remedios naturales:

  • Infusión de ortiga. Ayuda a bloquear la histamina característica de las excesivas respuestas del sistema inmune ante los ataques del polen. También acaba con, o al menos aplaca, determinados síntomas, tales como la ingente secreción mucosa, la faringitis, y los accesos de tos seca.
  • La miel. Consumirla diariamente trae efectos benéficos al organismo del alérgico. El hecho de contener dosis reducidas del alérgeno, ayuda a que el cuerpo se acostumbre a este, y además es harto beneficiosa para la garganta.
  • Inhalación de vapor de menta. Es otra forma eficaz de reducir la producción de histamina.
  • Consumir alimentos con gran cantidad de probióticos, que bloquean la producción de inmunoglobulina E, otro de los principales causantes de las reacciones alérgicas en el organismo. Alimentos como el chocolate negro, el kefir, o el yogur son muy beneficiosos en este sentido.
  • Cúrcuma y regaliz. También bloquean la inmunoglobulina E.

Así, aun cuando todavía no se ha encontrado la manera de curar la alergia al polen, sí existen prevenciones y remedios que nos ayudarán a combatirla y a mejorar nuestro tren de vida.